Con el frío llegó la nieve

En las últimas semanas han bajado las temperaturas y, además de la lluvia, se están produciendo nevadas en algunas regiones del norte peninsular. En diversas localidades han podido disfrutar de hermosas estampas nevadas invernales.

Nieve en las provincias de León y Segovia.

Gema Galindo y Anahí Varela, compañeras de Altran, compartieron conmigo vía whatsapp fotos curiosas de paisajes nevados en las provincias de León y Segovia durante sus desplazamientos por trabajo.

En unos casos la nieve puede ser un recurso a explotar y en otros una fuente de problemas para las ciudades.

La nieve y el hielo eran materia prima valiosa para proporcionar fresco en el verano y medio para conservar los alimentos. A mediados del siglo XVI, la nieve se recogía en pozos de nieve que la conservaban y la mantenían cuando pasaba la estación invernal (instalaciones sencillas pero eficaces, sin estar basadas en las TIC a las que hoy estamos acostumbrados).

Actualmente, se ha convertido en un importante aliciente turístico para aquellas ciudades que han sabido aprovechar la época de nieves, ya que puede transformarse en fuente de disfrute para el ocio y la práctica de deportes.

Pero, también, con las nevadas surge la necesidad de abordar los inconvenientes derivados. Las soluciones técnicas y tecnológicas han venido a facilitar las situaciones y las inclemencias derivadas de un clima con nieve.

El monitoreo de la nieve en alta montaña ha alcanzado un alto nivel de precisión apoyado en el uso de sistemas tecnológicos inteligentes. Existen diferentes tipos de sensores para medir la altura de la nieve. El más efectivo es el manual, es decir, la medición con una varilla, pero sólo los sensores ópticos, infrarrojos o ultrasónicos, etc., permite la posibilidad de automatizar la monitorización de las mediciones. Hoy es posible conocer en tiempo real la calidad de carreteras de montaña o de las pistas de esquí. Así como, la prevención de avalanchas mediante innovadores sistemas de simulación, o la localización de víctimas cuando éstas se producen por los cuerpos de seguridad.

Los avances dentro del campo de la geoingeniería permiten hoy manipular la lluvia y la nieve, con acciones sobre el clima y el medioambiente, en general, no exentas de controversia. Aún nos queda en la memoria las intervenciones que hizo el gobierno de la República Popular China para impedir que la lluvia desluciera los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008. En este caso se forzó la generación de nubes y precipitaciones mediante el uso de yoduro de plata, garantizando un tiempo espléndido llegado el día del evento.

A pesar de que en algunos casos estas acciones van acompañadas de sistemas inteligentes de información, no pensemos que por el mero componente tecnológico de las mismas merecen ser denominadas como “inteligentes”. Matar moscas a cañonazos es una solución poco inteligente (además, hay que añadir que costosa).

Teniendo presente que para algunas ciudades es corriente contemplar la gestión de nevadas dentro de los temas de su agenda política, me propuse recopilar información sobre cómo lo hacen concretamente las smart cities.

Muchas de estas ciudades apuestan por el análisis de grandes volúmenes de datos (Big Data) y la creación de aplicaciones específicas. Por ejemplo los ciudadanos de Boston, una ciudad acostumbrada a la nieve, cuentan con dos aplicaciones pensadas para facilitar su vida cotidiana cuando sus calles están cubiertas de nieve, Adoptahydrant y Where’s My School Bus. La primera es un sistema de geolocalización de los hidrantes en la ciudad. Voluntarios se ocupan de identificarlos y garantizar que están en condiciones de uso durante épocas de tormentas de nieve. La segunda facilita a los padres la consulta de los horarios del bus escolar que pueden verse afectados por problemas en las carreteras.

La acumulación de la nieve en calles y carreteras es un problema bastante corriente. Sin embargo no existe una única solución. Se suelen plantear dos opciones básicas: la eliminación o la remoción. Dentro de las opciones para la eliminación de la nieve, la más extendida es la utilización del cloruro sódico (sal) pero, a pesar de ser eficiente y económica, conlleva daños para el medioambiente y deterioro sobre diversos materiales. Por este motivo se están investigando  en diferentes zonas del mundo otros productos a utilizar como residuos de queso de salmuera, la remolacha, cenizas de chimenea, aguas residuales, residuos de hierba o de cocina. Luego están otras soluciones. Rozando casi la ficción, una opción que muchos consideran más viable de lo que parece, está la apuesta por la pavimentación de las calles y carreteras con paneles solares que tienen su propio sistema de calefacción y luces LED.

Respecto a la remoción de la nieve, algunas ciudades cuentan con servicios específicos de retirada de nieve que se apoyan en sistemas inteligentes de información. El año pasado, Montreal lanzó un interesante proceso para el diseño de una aplicación para la gestión de la remoción de la nieve en sus calles, Info-Snow Challengecontando con la participación de expertos y de la ciudadanía. El objetivo ha sido mejorar la eficiencia en la utilización de los recursos públicos y reducir las molestias ocasionadas a los ciudadanos que, para facilitar los trabajos de retirada de nieve, han de quitar sus vehículos de las calles. Los camiones de limpieza y de retirada de nieve incorporan un GPS que suministra datos que permiten a los ciudadanos conocer en tiempo real el estado de las calles y el progreso respecto a los trabajos de retirada de nieve. De esta manera, han estimado una reducción del tiempo que los ciudadanos han de mantener sus coches fuera de una determinada calle de 12 horas a 2. Las aportaciones generadas en este proceso de diseño no sólo se circunscriben al ámbito de la limpieza de nieve de las calles, sino que pueden ser reaprovechadas para la gestión de otros servicios municipales (recogida de residuos o reciclaje) y para la reutilización de la energía contenida en esos enormes montones de nieve de sobra, quizás para la refrigeración, etc.

¿Conocéis más soluciones para la gestión de la nieve en las calles de las smart cities? Animaos a compartirlas con nosotros.

 

Conchi Rodríguez Illana, consultora en Altran España.

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Acerca de Conchi Rodríguez Illana

Nueve años trabajando en el sector de la consultoría, principalmente para el Sector Público. Proactiva, entusiasta y optimista por convicción.
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